Las condiciones óptimas para la mancha negra del tomate son los 20-25 grados y la alta humedad

Según la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) de la Junta de Andalucía, la mancha negra del tomate afecta a todos los órganos aéreos de la planta, entre otros aspectos.

Fecha: 28-Apr-2020

Fuente: fhalmeria

La mancha negra del tomate en cultivos de tomate bajo abrigo se desarrolla, principalmente, cuando las temperaturas oscilan entre los 20-25 grados y se registran periodos de, al menos, 24 horas con alta humedad. Según la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) de la Junta de Andalucía, las principales fuentes de infección la constituyen las semillas contaminadas, en las que puede conservarse hasta 20 años. Asimismo, puede conservarse también en restos vegetales y la rizosfera de numerosas plantas silvestres. 

Según la RAIF, esta bacteria penetra en los estomas de las planyas y las heridas más diversas, de hecho, el riego por aspersión, la lluvia y el viendo diseminan. 

Los agricultores tienen que tener en cuenta que  los primeros síntomas de la enfermedad aparecen a los 8-10 días de estar infectada la planta. 

Daños directos 

Según la RAIF, la mancha negra del tomate afecta a todos los órganos aéreos de la planta. Los síntomas característicos aparecen en todos los órganos aéreos en forma de pequeñas manchas negras, de contorno irregular. Asimismo, en el haz de la hoja se forman manchas negras de pequeño tamaño y rodeadas de halo amarillo. Cuando estas manchas son muy numerosas, pueden confluir pudiendo llegar a secar el foliolo. Igualmente, si la mancha aparece en un nervio, la bacteria progresa a lo largo de éste, ennegreciéndolo y desecándolo. 

Por otro lado, según explica la RAIF, en tallo, peciosolo y bordes de los sépalos también aparecen manchas alargadas, negras y contorno irregular. En el caso de las flores aparecen manchas negras en los bordes de los sépalos. las inflorescencias se desprenden al menor roce y ello ocasiona graves pérdidas de cosecha. 

Finalmente, cabe destacar que en frutos se observan pústulas negras redondeadas que no sobrepsasan los 2 mm de diámetro, desprovistas de halo grasiento y, a menudo, con un 'ojo' más claro en el centro. La mancha negra del tomate también puede afectar al pedúnculo de los frutos, produciéndose la abcisión de estos.