La torta de colza europea, una posible alternativa a la de soja americana en alimentación porcina

El programa de Nutrición Animal del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) ha participado en el proyecto europeo Feed-a-Gene realizando estudios para la valorización de la torta de colza europea para la alimentación del ganado porcino.

Fecha: 03-Sep-2020

Fuente: Innovagri

Feed-a-Gene es un proyecto europeo que se ha llevado a cabo durante cuatro años y que finalizó el pasado mes de marzo, cuyo objetivo ha consistido en adaptar mejor los diferentes componentes de los sistemas de producción ganadera monogástrica (es decir, cerdos, aves y conejos) para mejorar la eficiencia general y reducir el impacto ambiental.

Esto ha implicado a sus participantes, formado por 23 centros de investigación, de transferencia y empresas, el desarrollo de recursos y tecnologías de alimentación nuevas y alternativas, la identificación y selección de animales robustos que se adapten mejor a las condiciones fluctuantes, y el desarrollo de técnicas de alimentación que permitan optimizar el potencial de la alimentación y del animal.

Resultados de las evaluaciones

“Los ensayos realizados con cerdos en las instalaciones del IRTA nos han ofrecido una mejora de la eficacia alimentaria en ambas tecnologías de procesado”, ha comentado Rosil Lizardo, investigador del IRTA.

«Esto lleva a considerar a la torta de colza enriquecida en proteína como una fuente proteica alternativa a la soja de origen americano, siendo la autosuficiencia proteica en Europa uno de los objetivos principales en el proyecto Feed-a-Gene», ha añadido Lizardo.

El IRTA utilizó dos tecnologías para procesar e incrementar el contenido en proteína de la torta de colza, y ésta se evaluó posteriormente en porcino, demostrando unos resultados mejores en cuanto a eficiencia alimentaria durante el engorde, pudiéndose considerar una alternativa válida para sustituir a la soja en dietas para el ganado porcino.

Europa ha sido siempre deficitaria en cuanto al suministro de proteína para la alimentación animal. Este suministro proteico es un reto que el proyecto Feed-a-Gene ha abordado desde un punto de vista cualitativo y cuantitativo, incidiendo en cómo hacer un mejor uso de las fuentes de proteína que se producen en el continente.

Aunque la harina de colza se produce cada vez más en Europa, su uso frente a la de soja para la alimentación de monogástricos se ve limitada debido a su menor contenido proteico y aminoacídico, así como por su menor digestibilidad.

Partiendo, pues, de colza producida en Europa, se sometió a ésta a un procesamiento previo para extraer el aceite; la torta resultante se sometió a dos tecnologías de procesado para aumentar en un 15% su contenido en proteína bruta, alcanzando valores superiores al 40%.

Las dos tecnologías utilizadas se basaron, por un lado, en someter la torta de colza a una biofermentación y posterior separación de fracciones; por otro, en la aplicación de diferentes tamices en la separación física de sus componentes. En ambas se obtuvo un idéntico resultado en cuanto al contenido proteico.

Por otro lado, estudios realizados en el mismo marco del proyecto Feed-a-Gene demostraron que la torta de soja producida en Europa, así como la proteína extraída de la biomasa verde, de igual modo pueden constituirse como alternativas a las importaciones masivas de soja americana. Sin embargo, su uso se enfrenta a otros desafíos, como mejorar el procesado para aumentar el rendimiento y valor nutricional, minimizando el riesgo de las variaciones nutricionales.

Asimismo, el proyecto europeo Feed-a-Gene ha trabajado en el desarrollo de la tecnología NIRS (espectroscopia de infrarrojo cercano) para poder conocer el contenido y valor nutricional de estas materias primas, a tiempo real, a su llegada a la fábrica de piensos.

“Los avances logrados en el proyecto Feed-a-Gene permitirán valorizar las fuentes proteicas de origen europea en la alimentación del ganado, contribuyendo a reducir la dependencia de la soja y mejorando la huella de carbono de la producción animal en Europa», concluye Lizardo.