Los fabricantes de aceite de oliva duplican su facturación

El 13% de los fabricantes de aceite de oliva se encuentra en riesgo “elevado” de incumplir pagos, siendo “máximo” el riesgo para el 3%, según un estudio elaborado por la herramienta online Insight View para Iberinform, filial de Crédito y Caución.

La radiografía sectorial muestra riesgos de impago razonablemente bajo control, crecimientos sostenidos y resultados desiguales dependiendo de la cosecha. Así, la facturación media prácticamente se ha duplicado desde el comienzo de la crisis, situándose en 11,99 millones de euros en 2017 frente a los 7,60 millones de 2008 (en 2016 la facturación promedió 12,62 millones de euros).

El 46% del tejido empresarial del sector del aceite de oliva corresponde a microempresas; el 36%, a pequeñas entidades

Los márgenes, sin embargo, son ajustados y el signo de los resultados presenta grandes oscilaciones de año en año. En este contexto, el 13% de los fabricantes de aceite de oliva está en riesgo elevado de incumplir sus pagos; para el 3%, el riesgo es máximo y para un 10% es moderado. El 66% de las empresas presentan un riesgo bajo y el 8% restante tiene un riesgo mínimo.

El tamaño es fundamental para el sector, cada vez más orientado a la exportación. Un 18% del tejido empresarial está formado por grandes (4%) y medianas empresas (14%), fruto de la concentración creciente para afrontar con mayores garantías el mercado internacional. Sin embargo, el 36% corresponde a pequeñas empresas y el 46% a microempresas.

El 42% de las empresas, más de 25 años
En cuanto a la longevidad, el 42% de las empresas fabricantes del sector tiene más de 25 años, mientras que un 24% de las compañías tiene entre 16 y 25 años. Las empresas con un solo año de existencia representan el 4% del tejido productivo, mientras que el 11% tiene entre dos y cinco años de existencia; un 8% tiene entre seis y diez años y, finalmente, el 11% restante se corresponde con empresas que tienen entre once y quince años.

Atendido a la distribución geográfica de los fabricantes del sector, Andalucía acapara el 53% de las empresas, seguida por Castilla-La Mancha (11%), Cataluña (10%), Extremadura (5%), Comunidad Valenciana (5%) y Aragón (5%). El 11% restante procede de otras comunidades autónomas.