España: Estudian la adaptación de frutales al cambio climático

España no es un país ajeno a los efectos del cambio climático. Los modelos de predicción indican que se registrarán sequías cada vez más prolongadas y que las temperaturas subirán. De hecho, ese aumento de las temperaturas se está notando ya en otoño y en invierno. Los aumentos de temperatura observados durante los meses de invierno en muchos lugares están provocando, en el caso de frutales de zona templada, problemas en floración debido a un insuficiente frío invernal, y consiguientemente menores cosechas.

Fuente: Fresh Plaza

Con el fin de estudiar la fenología y las necesidades de frío en diferentes especies y variedades frutales, el Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea (IHSM) La Mayora va a llevar, en colaboración con el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) de Aragón, un proyecto sobre la adaptación de frutales al cambio climático.

El objetivo del proyecto es utilizar las instalaciones del IHSM en Algarrobo como modelo para condiciones futuras de bajo frío invernal que puedan ocurrir en otras zonas debido al cambio climático. "Para ello, hemos plantado variedades de pocos y altos requerimientos de frío invernal de albaricoquero, melocotonero, cerezo, ciruelo y pawpaw en La Mayora y en el CITA de Aragón. Al ser frutales se pueden plantar exactamente las mismas variedades propagadas por injerto", ha explicado el coordinador del proyecto y profesor de Investigación del IHSM, Iñaki Hormaza,

Según este científico, las previsiones de los modelos de cambio climático apuntan a un aumento de las temperaturas durante los meses de invierno, previsiones que se están viendo ratificadas por las observaciones en los últimos años en cambios de fenología de distintas especies vegetales tanto cultivadas como silvestres en la línea de un adelantamiento temporal de los procesos de desarrollo.

En el caso de frutales de zona templada, según Hormaza, estos cambios de fenología van frecuentemente asociados a problemas en floración en algunas zonas debido a un insuficiente frío invernal, ya que cada variedad necesita acumular unas necesidades determinadas de frío para florecer.

"Durante los últimos siglos se ha llevado a cabo una selección empírica por parte de los agricultores de variedades de cultivos frutales adaptadas a las diferentes zonas geográficas, en gran parte en base a las necesidades de frío invernal para poder salir eficientemente del periodo de reposo. Esta disminución rápida de las horas frío invernales puede hacer que algunas de las variedades de frutales cultivadas no produzcan cosechas regulares y, por tanto, sería conveniente adaptarse a esas nuevas circunstancias mediante una renovación varietal", ha señalado Hormaza.

Sin embargo, para este investigador una renovación inmediata puede llevar a que variedades con bajas necesidades de frío florezcan en zonas frías demasiado pronto y puedan sufrir daños por heladas primaverales que comprometan la producción.

"Por ello, en este trabajo se plantea iniciar estudios de fenología y de necesidades de frío en diferentes especies y variedades en dos escenarios climatológicos claramente diferentes. Por un lado, la costa de Málaga, zona libre de heladas y con escaso frío invernal y, por otro, el valle del Ebro en Zaragoza, con un número elevado de horas frío, aunque en disminución, y con riesgo alto de heladas primaverales", ha explicado el profesor de investigación del IHSM.

Los resultados definitivos se tendrán a medio plazo y supondrán información valiosa tanto para la prevención de impacto negativos en plantaciones existentes como para el estudio del desplazamiento del cultivo de especies frutales a nuevas zonas y servir para dar a conocer esta problemática y las herramientas para mitigarla tanto a los agricultores como a la sociedad en general. Una de las ventajas que presentan los árboles frutales para este tipo de estudios es su propagación por injerto, lo que permite estudiar el mismo genotipo en escenarios climatológicos diferentes.