El sistema de trazabilidad en el sector de la carne de vacuno de España

Los exigentes requisitos del modelo europeo de producción confieren al sector de la carne de vacuno de España los estándares de calidad y seguridad alimentaria más elevados del mundo, controlados por un sistema de trazabilidad de la granja a la mesa que garantiza un alimento saludable, seguro, de máxima calidad y producido con bajo impacto ambiental.

Fuente: Provacuno

Pero, ¿sabemos en qué consiste este sistema de trazabilidad? Tal y como se recuerda en el informe ‘Importancia de la carne de vacuno en la alimentación de los españoles’, elaborado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), hace ya dos décadas que el sector vacuno español lleva a cabo un minucioso control de todo el proceso productivo, con el objetivo primordial de garantizar la seguridad alimentaria de la carne de vacuno.

Este sistema de trazabilidad consta de cuatro elementos: las marcas auriculares o crotales, una base de datos informatizada, el documento de identificación bovino y el libro de registro de la explotación.

Las marcas auriculares o crotales son etiquetas de plástico que se colocan en la oreja del animal y en las que se refleja un código de identificación de cada animal y la explotación a la que pertenece. El código está formado por las letras ‘ES’, que identifican a España; un dígito que determina la autoridad competente; un digito de verificación o control; dos dígitos que identifican a la comunidad autónoma; y ocho dígitos de identificación individual del animal.

Vacas

La base de datos informatizada se denomina Sistema Integral de Trazabilidad Integral (SITRAN) y en él se incluye el Registro General de Explotaciones Ganaderas (REGA), el Registro de Identificación Individual de Animales (RIIA) y el Registro de Movimiento (REMO). El SITRAN funciona como una base de datos heterogénea que, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, comunica los registros existentes en las diferentes comunidades autónomas con un registro centralizado, mediante mecanismos de intercambio de información desarrollados específicamente.

El documento de identificación bovino (DIB) es expedido por las comunidades autónomas e incluye datos básicos del animal, la explotación y su titular, la comunidad autónoma y la fecha de expedición. Los animales deben ir acompañados del DIB cuando sean trasladados.

También existe un libro de registro de la explotación, con toda la información relativa a la granja. Existe en dos versiones: digital y papel. Debe estar disponible para la autoridad competente durante un periodo mínimo de tres años.