Bioeconomía, la palabra clave de la próxima década

El director del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), José Antonio Domínguez, está convencido de que “bioeconomía” será “la palabra clave a partir de 2020” al referirse al futuro de la investigación agroalimentaria española y, en particular, de su centro.

Fuente: EFE Agro

En una entrevista con Efeagro, Domínguez valora el papel de la tecnología en la evolución de la agricultura, repasa las líneas de investigación que convierten al CITA en un centro de referencia y subraya la necesidad de estrechar aún más la colaboración entre ciencia y empresa para transferir innovación.

Según resalta, en Europa -donde ahora se perfilan las líneas para la Política Agrícola Común (PAC) de la próxima década- ya se trabaja a todos los niveles en “buscar un modelo de nego100cio que no vaya en contra de la propia naturaleza porque, al final, ésta se volverá contra nosotros y no será sostenible a largo plazo”.

“Hay que buscar un modelo de negocio que no vaya en contra de la propia naturaleza porque, al final, ésta se volverá contra nosotros y no será sostenible a largo plazo”

“La bioeconomía, de la que no se paró de hablar en el último Congreso Nacional de Medioambiente (Conama 2016), apuesta por un concepto que integra a todos los del sector agroalimentario y a las posibilidades de negocios en ámbitos como los biomateriales, bioplásticos o biorrefinerías”, explica.

“La bioeconomía apuesta por un concepto que integra a todos los del sector agroalimentario y a las posibilidades de negocios en ámbitos como los biomateriales, bioplásticos o biorrefinerías”

Cultivos alternativos sostenibles
Como ejemplo para conseguir un modelo de desarrollo económico viable a largo plazo en la Unión Europea (UE), apunta la búsqueda de cultivos alternativos sostenibles y avanza que el CITA está promoviendo la creación en Teruel de un centro de innovación en bioeconomía rural.

“En 40 años la tecnología ha transformado la agricultura de subsistencia y el estereotipo del abuelo y el animal como elemento tractor” en un sector que “ha multiplicado por diez su capacidad productiva”, gracias a la “maquinaria, los manejos de la eficiencia en los riegos o la genética“, asegura.


A su juicio, “la biotecnología nos abre un camino para este siglo importantísimo, que si se une a conceptos aplicados a la agricultura del ámbito de la industria 4.1 como la robótica, los drones o el big data, nos encontraremos una realidad dentro de 20 años que se parecerá a la de ahora solo en los productos”.

Cambios en los hábitos de consumo
Para Domínguez, uno de los retos importantes de la tecnología agroalimentaria es hacer posible que haya alimentos suficientes para la creciente población mundial con los mismos recursos.

Y para lograrlo, se producirá, afirma, un “cambio en los hábitos de consumo” -quizá con un mayor peso en el consumo de proteína vegetal y menor de la animal- “y en el concepto del estado del bienestar”.

los retos importantes de la tecnología agroalimentaria es hacer posible que haya alimentos suficientes para la creciente población mundial con los mismos recursos

Apuesta en ese camino por la “sostenibilidad de los recursos ambientales“, muy condicionados por el “cambio climático” que ya está modificando el paisaje rural con producciones a mayor altitud, como la fruticultura y viticultura de montaña, detalla.

Bioplagicidas y biofungicidas a partir de plantas aromáticas
Como ejemplo de la participación del CITA en un proyecto internacional del ámbito de la bioeconomía, alude al vinculado al desarrollo de bioplaguicidas y biofungicidas a partir de aceites esenciales de plantas aromáticas, que puede ser una alternativa de cultivo muy interesante en zonas de secano como las de Aragón.

El CITA está cumpliendo con lo marcado en su Plan Estratégico 2014/20 y ha evolucionado para estar “más cerca de la empresa y de la innovación, pero sin olvidar en ningún momento que es un centro de investigación científica y tecnológica”, afirma.

Lucha contra la despoblación rural en Aragón
Defiende que el trabajo del centro que se percibe ya en el “desarrollo del territorio aragonés y su lucha contra la despoblación” y no descarta que repitan o aumenten su participación en proyectos del Plan de Desarrollo Rural de 2017, que está pendiente de salir.

El centro tiene previsto, además, lanzamientos “muy impactantes” sobre “nuevas variedades de almendro” o “valorización en el ámbito de la fertilización de los purines del porcino”, un sector ganadero del que España -recuerda- es el primer productor.

El CITA, remarca, es “uno de los referentes mundiales” en “investigación sobre sanidad animal -brucelosis, salmonellosis…-” y sus efectos tanto en la producción como en la salud humana.